El jardín de los sentimientos, Oporto 2010. «Una de las frases que más me obsesiona la dice la pequeña Alice en el país de las maravillas: Sólo vine a ver el jardín. Para Alice y para mí, el jardín sería el lugar de la cita o, dicho con las palabras de Mircea Eliade, el centro del mundo. Lo cual me sugiere esta frase: El jardín es verde en el cerebro. Frase mía que me conduce a otra siguiente de Georges Bachelard, que espero recordar fielmente: El jardín del recuerdo‑sueño, perdido en un más allá del pasado verdadero (...) Proust, al analizar los deseos, dice que los deseos no quieren analizarse sino satisfacerse, esto es: no quiero hablar del jardín, quiero verlo. Claro es que lo que digo no deja de ser pueril, pues en esta vida nunca hacemos lo que queremos. Lo cual es un motivo más para querer ver el jardín, aun si es imposible, sobre todo si es imposible» (De Prosa Completa, Alejandra Pizarnik, p. 311-315, Ed. Lumen, Buenos Aires, Argentina, 2003). «—¿Tiene un nenúfar? —preguntó incrédulo Nicolás. Escuchar: |