El ensayo fotográfico y los espejos
A modo de autobiografía, el ensayo fotográfico se configura como una narrativa introspectiva, donde de forma fragmentaria las imágenes son captadas como un discurrir a lo libre. Del mismo modo en que una ciudad son las preguntas que uno le hace, y las respuestas que puede devolvernos sobre uno mismo, el ensayo fotográfico son las digresiones del fotógrafo ante cuestionamientos que se plantea tras la presencia del lente.
Finalmente aparece la conciencia del yo como movimiento continuo para conocer y aprehender tantas realidades como imágenes son vistas a través de un caleidoscopio.